EL CABALLO CRIOLLO COLOMBIANO
Este es unlibro ameno escrito por Guillermo de Narváez, perteneciente a una familia de larga tradicion caballista, donde se encuentra todo lo relacionado con el "apasionante mundo del Caballo Criollo Colombiano". La obra que interpreta el sentido de identidad, pertenencia y Colombianidad hacia la raza del caballo colombiano tiene prólogo del Dr. Alvaro Uribe Vélez y se encuentra a la venta en las principales librerías Colombianas.
Su autor, criador y en ocasiones expositor, perteneciente a una familia de larga tradición caballista, ha buscado promulgar la historia del caballo criollo colombiano a travez de relatos, tradiciones y anécdotas".
"La perfecta armonía utilizada por el autor entre las imágenes y el relato permite conocer al caballo criollo colombiano, uno de los más hermosos del mundo por su estampa, suavidad, brío y nobleza . Sus andares : Trote y galope, trocha y galope, trocha pura y paso fino colombiano, se lograron con el transcurrir del tiempo, gracias al adiestramiento y la tecnología".
Álvaro Uribe Vélez
miércoles, 22 de octubre de 2008
EL CABALLO CRIOLLO COLOMBIANO
Guillermo de Narváez
En la raza del caballo criollo colombiano se presentan cuatro modalidades: Paso fino, trocha pura, trocha y galope y trote y galope. En el paso fino, el animal se desplaza por bípedos laterales, sucesiva y alternadamente, produciendo dos tiempos con cada bípedo, para realizar el ciclo completo en cuatro tiempos o batidas; por ser el paso de cuatro tiempos, tiene como mínimo dos apoyos simultáneos al suelo y cada determinado numero de tiempos, tres. En esta modalidad o paso fino, contrario a lo que sucede en la trocha, la pata del bípedo lateral se adelanta unas fracciones de segundo más que la mano en hacer contacto con el piso. El desplazamiento por laterales se debe a que dentro de su esquema genético existe un "gen", que en este caso se presenta como recesivo, denominado (p), el cual determina que ciertos ejemplares dentro de la raza que lo hayan heredado puedan desplazarse por bípedos laterales. Los ejemplares de esta misma raza que no lo porten en su esquema genético se desplazan por bípedos diagonales, trochando o trotando, dependiendo, entre otros, de la velocidad de la cadencia que a su vez hayan heredado por otra serie o combinación genética diferente. El gen (p) es heredado independientemente de los demás genes que trasmiten las distintas características en la raza del caballo criollo colombiano, como son, entre otros, el fenotipo, la velocidad de cadencia, el brío o el temperamento. Los ejemplares trochadores y trotones, pueden ser con relación al gen, tanto homocigóticos (TT), como heterocigoticos (Tp). (Sin embargo se dan raramente casos en los cuales un caballo trochador tenga como padres a dos finos, debido a factores complejos de orden genético en que el gen (p) que determina el desplazamiento por laterales sea "enmascarado" por el gen dominante que determina el desplazamiento por diagonales). Los principios de la genética moderna fueron descubiertos por el monje austriaco Gregorio Mendel hace más de cien años y siguen explicando hoy día los misterios de la herencia).
Cabe anotar, que según los estandartes de la raza, la "cadencia", que es como se denomina la velocidad del ritmo cuando el animal está en movimiento (número de batidas por unidad de tiempo) y que se hereda independientemente del gen (p) que determina la modalidad del desplazamiento, debe ser rápida, sin ser "excesiva" para el paso fino y la trocha pura colombiana; mediana para el trochador galopero y "lenta" para el trotón galopero. Así mismo, también es importante retomar el concepto implícito en los cánones de la raza, según los cuales la mínima traslación y el exceso de lo que algunos denominan "pulimento", son contrarios a la esencia del autentico caballo "de silla", denominación a la cual pertenece por antonomasia la ancestral raza del caballo criollo colombiano. A medida que el caballo aumenta la velocidad de cadencia y disminuye la traslación, va perdiendo su esencia que está en la "silla" y se adentra en el ámbito del show, del espectáculo y del circo, quedando relegado a conformar el grupo de caballos sin ningún fundamento practico.
La característica de desplazarse por laterales no es exclusiva de la modalidad de paso fino colombiano, esta condición se presenta también en otras razas que tienen su origen en el caballo amblador Bereber, como en la raza de paso peruana, de tranco más largo y proverbial resistencia; en la raza del caballo de paso fino puertorriqueño, en algunas otras norteamericanas; en la raza del caballo higüeyano de la Republica Dominicana, e inclusive en algunas europeas, como en el pony islandés y en el caballo Asturcón de Asturias (España), cuyos orígenes datan de más de 2.000 años. (Todos los derechos reservados).
En la raza del caballo criollo colombiano se presentan cuatro modalidades: Paso fino, trocha pura, trocha y galope y trote y galope. En el paso fino, el animal se desplaza por bípedos laterales, sucesiva y alternadamente, produciendo dos tiempos con cada bípedo, para realizar el ciclo completo en cuatro tiempos o batidas; por ser el paso de cuatro tiempos, tiene como mínimo dos apoyos simultáneos al suelo y cada determinado numero de tiempos, tres. En esta modalidad o paso fino, contrario a lo que sucede en la trocha, la pata del bípedo lateral se adelanta unas fracciones de segundo más que la mano en hacer contacto con el piso. El desplazamiento por laterales se debe a que dentro de su esquema genético existe un "gen", que en este caso se presenta como recesivo, denominado (p), el cual determina que ciertos ejemplares dentro de la raza que lo hayan heredado puedan desplazarse por bípedos laterales. Los ejemplares de esta misma raza que no lo porten en su esquema genético se desplazan por bípedos diagonales, trochando o trotando, dependiendo, entre otros, de la velocidad de la cadencia que a su vez hayan heredado por otra serie o combinación genética diferente. El gen (p) es heredado independientemente de los demás genes que trasmiten las distintas características en la raza del caballo criollo colombiano, como son, entre otros, el fenotipo, la velocidad de cadencia, el brío o el temperamento. Los ejemplares trochadores y trotones, pueden ser con relación al gen, tanto homocigóticos (TT), como heterocigoticos (Tp). (Sin embargo se dan raramente casos en los cuales un caballo trochador tenga como padres a dos finos, debido a factores complejos de orden genético en que el gen (p) que determina el desplazamiento por laterales sea "enmascarado" por el gen dominante que determina el desplazamiento por diagonales). Los principios de la genética moderna fueron descubiertos por el monje austriaco Gregorio Mendel hace más de cien años y siguen explicando hoy día los misterios de la herencia).
Cabe anotar, que según los estandartes de la raza, la "cadencia", que es como se denomina la velocidad del ritmo cuando el animal está en movimiento (número de batidas por unidad de tiempo) y que se hereda independientemente del gen (p) que determina la modalidad del desplazamiento, debe ser rápida, sin ser "excesiva" para el paso fino y la trocha pura colombiana; mediana para el trochador galopero y "lenta" para el trotón galopero. Así mismo, también es importante retomar el concepto implícito en los cánones de la raza, según los cuales la mínima traslación y el exceso de lo que algunos denominan "pulimento", son contrarios a la esencia del autentico caballo "de silla", denominación a la cual pertenece por antonomasia la ancestral raza del caballo criollo colombiano. A medida que el caballo aumenta la velocidad de cadencia y disminuye la traslación, va perdiendo su esencia que está en la "silla" y se adentra en el ámbito del show, del espectáculo y del circo, quedando relegado a conformar el grupo de caballos sin ningún fundamento practico.
La característica de desplazarse por laterales no es exclusiva de la modalidad de paso fino colombiano, esta condición se presenta también en otras razas que tienen su origen en el caballo amblador Bereber, como en la raza de paso peruana, de tranco más largo y proverbial resistencia; en la raza del caballo de paso fino puertorriqueño, en algunas otras norteamericanas; en la raza del caballo higüeyano de la Republica Dominicana, e inclusive en algunas europeas, como en el pony islandés y en el caballo Asturcón de Asturias (España), cuyos orígenes datan de más de 2.000 años. (Todos los derechos reservados).
Suscribirse a: Entradas (Atom)
El Autor
Guillermo de Narváez, autor del libro El Caballo Criollo Colombiano, fue acreedor del Pergamino "Merito a la Tradición Familiar Equina" otorgado por el Festival Equino "El Caballo Alrededor del Mundo".
INDICE PRIMERA PARTE
Prologo - Introducion - Reseña Historica - Caballos famosos - Caracteristicas y fenotipo - Suavidad - Temperamento - Velocidad de ejecucion - Parámetros geneticos de las modalidades - El paso fino colombiano - La trocha pura Colombiana - El trotón galopero - Tabla de puntuación - Los aperos clásicos del caballo criollo colombiano - La ensillada - Forma correcta de montar - El adiestramiento - Conocimientos básicos sobre reproducción - Colores clásicos del caballo criollo colombiano - Mulares criollos
SEGUNDA PARTE
El decalogo del chalán criollo - El lenguaje de los equinos - El trotón galopero en la vaqueria - Las carreras de caballos criollos - El caballo en la gesta libertadora - Ha nacido una estrella - La Alondra del Sausal - El Monje - Los caballos de Paquiló - Glosario - Dicionario - Bibliografia - Indice onomástico -
PUNTOS DE VENTA
Bogotá: Libreria Panamericana - Libreria Nacional
Medellin: Libreria Cientifica - Libreria Nacional
Cali: Libreria Nacional
Barranquilla: Libreria Nacional - Libreria Panamericana
Cartagena : Libreria Nacional
Neiva: Panamericana
Cucuta: Panamericana
Villavicencio: Panamericana
Valor $ 49.000
Acerca de mí
- EL CABALLO CRIOLLO COLOMBIANO
- El caballo criollo colombiano, uno de los más suaves y briosos del mundo; de temperamento alegre, vivo, orgulloso y manso; y su extraordinaria sensibilidad en la boca, que se manifiesta en el manejo por la rienda, lo colocan en primer lugar dentro de las razas de "silla" que conforman los equinos destinados por el hombre al placer y a la necesidad de cabalgar.
Hacendado Sabanero luciendo la indumentaria caracteristica del Orejon Sabanero. "Canoas" 1876
El Orejón Sabanero, que deriva su nombre a la costumbre de usar por debajo del sombrero, un pañuelo "raboegallo", que lo hacia ver como si tuviera dos grandes orejas de conejo, usaba invariablemente zamarros de cuero de león paramuno (puma), ruana enteriza de lana natural, pañuelo "raboegallo" al cuello, sombrero "jipa", apero de cabeza tejido, freno de Suesca, galápago o silla de montar Chocontana con cincha tejida en Gachetá, de pelo de mujer y manatí sogamoseño en la mano izquierda. Este personaje honrado y puro, amante del campo y de su terruño, basaba su orgullo -y lo tenia grande- en la cantidad y calidad de caballos que tuviera. Para él, los buenos caballos constituían algo imprescindible; sin ellos, no concebía su actividad ni su vida... (Apartes tomados del libro El Caballo Criollo Colombiano. Todos los derechos reservados).
GAUCHO
GAUCHO, hijo de Jazmín y Campana. Importante caballo antioqueño, tronco de célebres familias, fue criado por Libardo Ochoa en la "Argelia". Pasó a poder de don Martín Emillio Vélez, gran criador, abuelo del dr. Álvaro Uribe Vélez y llevado posteriormente a Popayán por don Carlos Ochoa, que lo tuvo algún tiempo sacandole magnifica descendencia y se lo regaló a Don Eugenio Castro Borrero, quien lo llevó posteriormente al Depto del Valle.
RESORTE IV, Hijo de Resorte III, sin duda uno de los caballos que mayor influencia tuvo en la modalidad de paso fino, fue criado en Antioquia por el Dr. Rafael Villa Restrepo. Sus principales hijos fueron entre otros: Capuchino, criado por Fabio Ochoa; Ponderosa Cosmos, criado por la familia Kling, Comendador de Santana, criado por la familia Nieto en Santa Ana, aunque ganó muchos premios en las pistas, no se destacó en este escenario, pero se debe nombrar, porque fue un verdadero representante del autentico caballo "de silla; Nevado y Castellano criados por Dayro Chica, Katiuskito, Piloto, Cupido, Carmín, El Astro, Amadeus, Retorno, JR Simbolo, Homero, Resorte de San Juan, Ranses y otros más, quienes fueron los encargados de esparcir su linaje por el ancho mundo del paso fino.
"La primera montada se debe hacer con el madrino atravesado por delante, para limitarle el campo de acción en caso de que se revele.
El arreglo, como se dice también en el argot del caballo criollo colombiano, es un arte y casi una ciencia que realizan los chalanes colombianos, y que demanda como tal, un especial conocimiento en la materia, mano suave, psicología y grandes dosis de paciencia; pues es la base fundamental del excelente resultado que se obtiene en el caballo de silla criollo una vez arreglado. El manejo por la rienda que se logra, permite obtener lo que se denomina "rienda de pensamiento" , que rara vez se obtiene con otros sistemas ni en otras razas de caballos de silla.
Para que el animal quede bien arreglado, el proceso debe durar por lo mínimo diez meses. La edad más aconsejable para comenzar es a los dos años y medio, cuando las estructuras óseas y los tendones, que se encuentran en formación tengan una mínima consistencia, que no se vea afectada con los ejercicios y el peso del jinete.
(...) Lo primero que se hacer es descosquillar al animal, suponiendo que mínimo sabe cabestrear y que ha tenido algún manejo al torno con la cuerda, para que ...
(En este capitulo se hace un detallado recuento del proceso, desde la primera montada hasta que el potro queda, como se dice en el argot : de "freno suelto" ).
FORMA CORRECTA DE MONTAR AL ESTILO CRIOLLOCOLOMBIANO
Por Guillermo de Narvaez.
La razón por la cual se debe llevar el cuerpo ligeramente inclinado hacia atrás al montar al estilo de la chalaneria criolla colombiana, no es solo una cuestión de costumbre, de tradición o de estética. Y contrario a otros sistemas como el de la equitación “clásica” obedece a una condición o característica racial exclusiva en la raza del caballo criollo colombiano, que es la que impulsa al caballo, cuando está en movimiento, a ir siempre con “ímpetu” hacia adelante, ejerciendo a su vez mayor apoyo presión en la rienda, lo que obliga al jinete, para mantener el equilibrio, obedeciendo a una elemental ley de la física, a inclinar también el cuerpo ligeramente hacia atráscontrarrestando este efecto (Esta característica en la raza del caballo criollo fue reseñada por primera vez en 1833, por el viajero y diplomático francés Miguel Cané, a quien le llamó la atención y la dejó plasmada en una de sus famosas crónicas de viaje, condición, que después de 176 años todavía se presenta, contrario a otras razas, como una de sus características esenciales).
Cuando un jinete se sienta sobre el galápago sosteniendo las riendas en la mano, sin ningún tipo de presión hacia adelante, quedando sueltas, como sucede en el estilo ingles y en caballos de otras razas, puede y le es cómodo, mantener el cuerpo en una posición perfectamente “vertical”; pero, si le toca "como es nuestro caso", mantener tensión en las riendas hacia atrás, para sostener el apoyo del caballo, debe asimismo inclinar unos pocos grados la posición del cuerpo en esta misma dirección, para que, “cómodamente” puedacontrarrestar este efecto conservando el equilibrio.
La leve inclinación del cuerpo hacia atrás, debe ser acorde a la presión o apoyo que el caballo ejerza por la rienda y que no debe ser excesiva. Cuando esta es mínima, o el caballo no ejerce apoyo, se le denomina en el argot criollo `bocadetrapo´ y es considerado como un defecto el cuerpo del jinete tiende a ir en posición vertical (a la jineta). Lo natural en la raza es que el caballo se apoye en la rienda, que además de ser inherente a su temperamento, tiene su fundamento en el “arreglo de boca”; pues en el arreglo criollo, antes de ponérsele el freno al caballo se le enseña primero a obedecer por el bozal, comenzando por el apoyo, de ahí la importancia de no usar bozales de metal, sino de badana suave y plana por su parte interna.
Consecuente también con las leyes físicas y acorde a este principio, las piernas para mantener el balance, tampoco deben caer de forma vertical hacia abajo, sino que deben quedar levemente adelantadas, siguiendo la trayectoria del cuerpo y haciendo un correcto apoyo en los estribos, lo cual ayuda a mantener la comodidad y el equilibrio sobre la montura. Al estribar, la punta de los pies debe quedar de 3 a 5 cts., más alta que los tacones, produciendo un adecuado apoyo en la montura y evitando que el peso del jinete descanse en su totalidad sobre las posaderas, lo cual evita también que las piernas se “zangoloteen” produciendo estimulo al caballo. Los estribos deben sostener los pies y no los pies al estribo.
Las riendas, distintamente al estilo ingles, donde se llevan bajas y abiertas, en el estilo criollo se deben coger juntas, y esto tampoco obedece a cuestión de tradición o de estética, pues, contrario a otras razas, la sensibilidad en la boca del caballo criollo es proverbial, y cuando este ha tenido un buen arreglo de boca, llaga a adquirir lo que en la jerga criolla se denomina “rienda de pensamiento”, no siendo necesario aplicar sino leves indicaciones con esta para dirigir al caballo. También hay que tener en cuanta que según los cánones de la chalanería criolla, hasta mediados de 1900 era costumbre llevar las riendas con una sola mano, para disponer de la otra en función de cualquier menester.
Las riendas hoy día se deben tomar con las dos manos, juntas y uniéndolas en puente a una altura de diez centímetros por encima del borren del galápago, ni muy largas ni muy cortas, para en caso de necesidad imprevista poder detener al caballo sin perder el equilibrio o simplemente sentarlo de frente desde una posición cómoda y rápidamente. Los principios fundamentales a la forma de montar según los cánones que corresponden a la chalanería criolla colombiana, no tienen como fin principal la elegancia, sino que se fundamentan en la parte practica y funcional, acorde a su vez, a las características particulares inherentes a la raza del CCC, que por antonomasia es de silla (Todos los derechos reservados).
Las riendas hoy día se deben tomar con las dos manos, juntas y uniéndolas en puente a una altura de diez centímetros por encima del borren del galápago, ni muy largas ni muy cortas, para en caso de necesidad imprevista poder detener al caballo sin perder el equilibrio o simplemente sentarlo de frente desde una posición cómoda y rápidamente. Los principios fundamentales a la forma de montar según los cánones que corresponden a la chalanería criolla colombiana, no tienen como fin principal la elegancia, sino que se fundamentan en la parte practica y funcional, acorde a su vez, a las características particulares inherentes a la raza del CCC, que por antonomasia es de silla (Todos los derechos reservados).